Acerca de mi

Mi camino hacia Alemaral Terapias:

Acerca de mi

Descubrí el mundo holístico en un período muy difícil de mi vida, lleno de preguntas e incertidumbre. Al igual que muchos, busqué orientación y respuestas a las preguntas más profundas sobre lo que había sucedido en mi vida, sin encontrar algo que realmente me mostrara un camino de sanación, liberación y tranquilidad para mi alma.

Entonces, luego de un profundo viaje de autodescubrimiento, nace Alemaral Terapias, que se convertiría en un refugio para quienes, al igual que yo, buscan respuestas que trascienden lo convencional, donde juntos exploramos caminos de sanación dentro de mis terapias holísticas.

Te invito a leer mi historia. Conectemos.

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El comienzo de mi historia.
Mesa de trabajo 9@2x

Mi Camino hacia Alemaral Terapias: un viaje de crecimiento y de autoconocimiento.

Descubrí el mundo holístico cuando me encontraba en un periodo muy doloroso de mi vida; cuando el proyecto familiar que llevaba desarrollando durante más de 12 años se había desmoronaba, y yo con él.

Al igual que muchas personas, busqué orientación y respuestas a mis preguntas sobre lo que había sucedido. Asistí a diversas consultas, las que, aunque me ayudaron de cierta manera, no respondieron profundamente a mis inquietudes: ¿Qué hice mal? ¿Por qué no me di cuenta antes? ¿Qué haré sola? ¿Qué me espera ahora?

Una gran amiga, al verme tan angustiada, me invitó a una sesión presencial de Reiki, y fue en esa instancia cuando experimenté una sensación única de liberación y tranquilidad. Sin duda fue especial; algo que no me esperaba y con lo que conecté profundamente.

Hasta ese momento, nunca había logrado conectar con mis emociones de esa forma. Recuerdo claramente lo que sentí en esas sesiones; me reconecté con mi verdadero yo y, después de algunas sesiones, obtuve las primeras respuestas acerca de lo que había ocurrido en mi vida. Me di cuenta de que esas respuestas siempre habían estado dentro de mí y no en el exterior, que era donde las había buscado sin resultados claros.

Así, inicié un profundo viaje de autoexploración y autodescubrimiento. Me estaba volviendo a conocer y, al mismo tiempo, reconstruyendo, lo cual fue un reto para mí. Comprendí que lo que pensaba que era seguro o cierto podía ser un patrón aprendido de mis padres, y no necesariamente mío. Debía decidir entonces cómo quería vivir mi vida, pero en sus distintos planos: familiar, laboral y social.

Surgió, o nació, mejor dicho, la necesidad de comenzar de nuevo y decidí regresar a Santiago, ya que en ese entonces vivía en provincia. En la capital había vivido mientras estudiaba en la universidad la carrera de Ingeniería Agrónoma.

Acepté un trabajo como enóloga en una de las viñas más importantes de mi país, creyendo que, al dedicarme por completo a mi desarrollo profesional, podría crear un nuevo proyecto de vida. Sin embargo, las preguntas seguían apareciendo, y junto con el estrés laboral que empezaba a experimentar, volví a buscar orientación en lo espiritual.

 

El nacimiento de Alemaral Terapias.

El universo me llevó a iniciar, en paralelo, un recorrido por el mundo de las terapias holísticas, un sendero que nunca imaginé que sería tan transformador para mí.

En 2006 estudié Reiki Usui, con el objetivo de utilizar esta terapia de manera personal y para otros que pudieran necesitarla. Luego, en 2018, y siguiendo el consejo de una amiga, decidí inscribirme en un curso de Registros Akáshicos, sin comprender completamente de qué se trataba. Fue gracias a esa decisión que entendí que no solo existe lo tangible, lo que vemos, sino también lo intangible, lo que sentimos.

Gracias a esa experiencia comprendí que todos podemos ser un canal entre nuestros maestros y el plano terrenal, y que solo necesitamos conectar con nuestra verdadera esencia.

Esa vivencia de descubrir los Registros Akáshicos marcó un antes y un después. Luego, en 2019, me formé como terapeuta floral, y fui testigo del cambio que las flores de Bach generaban en mí y en mi círculo cercano.

También estudié Numerología, lo que me llevó a un entendimiento profundo de mi ser, mis gustos, talentos y lo que debía seguir transformando en mí.

Mis siguientes estudios se intercalaron entre Tarot evolutivo, Péndulo, Radiestesia y otras disciplinas. A medida que profundizaba en estos temas y me sumergía en las terapias complementarias y su entendimiento, más comprendía que debía estudiarlo y comunicarlo a otras personas. Era, sin duda, la senda que quería seguir.

Así, transitaba por dos caminos paralelos: uno místico y espiritual, y otro tradicional y formal, como Subgerente de Calidad de la viña en la que aún trabajaba. Pensaba que ambos mundos no podían coexistir en mí, pero el tiempo me demostró que somos seres integrativos y que no nos define una sola faceta.

Fue así como en marzo del año 2021 nació lo que muchos de ustedes ya conocen y que espero muchos más lo hagan: Alemaral Terapias, como una forma de integrar lo aprendido a mi vida y de compartirlo con otras personas; un espacio seguro, de expresión para quienes buscan conectar con las terapias holísticas y sus beneficios.

Por otro lado, en diciembre de 2021, y luego de cuestionar el tiempo que debía dedicar a mi carrera y el estrés que me generaba un cargo corporativo, decidí renunciar a la viña, dejando atrás 20 años de trabajo formal y mucho de lo que me había definido por dos décadas, esto para aventurarme y comenzar de nuevo, sin mucha claridad sobre lo que vendría, pero sintiéndome completamente respaldada por mis maestros. Sabía que esta vez estaba siendo honesta conmigo misma, con mi familia, mi propósito, mis sueños y mi Ikigai.

Atreverse a reinventarse.

Entendiendo que todo nuevo cambio te moviliza y te saca de tu zona de confort, decidí realizar un viaje en septiembre de 2022 a Egipto y Turquía, dos países que siempre había querido conocer y que sabía que me permitirían conectar más aún con mi espiritualidad.
En este maravilloso y un tanto inexplicable viaje, experimenté momentos de profunda reflexión y canalizaciones.

En Egipto, por ejemplo, me maravillé con las pirámides majestuosas, testigos silenciosos de civilizaciones antiguas, mientras que los templos me susurraban secretos de tiempos remotos. Cada amanecer sobre el Nilo me llenaba de paz y renovaba mi alma.

En Turquía, por su parte, me dejé envolver por la magia de Estambul, donde me maravillé con la belleza arquitectónica de la Mezquita Azul y dejé que la historia del Bósforo me contara relatos de encuentros y diversidad cultural.

Este viaje no solo enriqueció mi espíritu, sino que también expandió mi comprensión del mundo y de mí misma, dejándome recuerdos imborrables que atesoraré por siempre.

Al llegar a Chile, me prometí con que Alemaral Terapias se convirtiera en un refugio para quienes, al igual que yo, buscan respuestas que trascienden lo convencional.

En la actualidad, cada día recibo a personas con que se cuestionan por qué nos son felices, que se preguntan cuál es su misión de vida, ¿cómo lograr su mejor versión?, y juntos exploramos las posibilidades dentro de mis terapias holísticas. He sido testigo de transformaciones profundas, donde las personas redescubren su esencia y encuentran paz y propósito en sus vidas.

El viaje no siempre es sencillo, pero está lleno de aprendizajes y descubrimientos. La comunidad que hemos formado en Alemaral Terapias es un testimonio de que, al compartir nuestro camino, nos fortalecemos mutuamente. Cada terapia, cada sesión o curso es una oportunidad para crecer y sanar, no solo para quienes vienen en busca de ayuda, sino también para mí como guía en este recorrido.

Me encuentro en un continuo proceso de estudio, aprendizaje y expansión de mis horizontes, convencida de que el conocimiento es infinito y siempre hay algo nuevo por explorar. Por esta razón, he vuelto a reconectar con mi pasión por la enología, brindando asesorías independientes a viñas. Porque es parte también de mi esencia, de mi formación y de mis raíces. Esto se ha convertido en una parte fundamental de mi vida, reafirmando mi creencia de que somos seres integrales y que puedo integrar estos dos mundos: el holístico y el profesional.

Mi compromiso.

Entendiendo lo anterior, mi objetivo es ofrecer un espacio donde todos puedan sentirse libres de ser quienes realmente son, sin juicios ni restricciones, y encontrar el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu.

Para quienes buscan una guía en su camino hacia el bienestar integral, los invito a explorar las terapias que ofrecemos en Alemaral. Juntos podemos descubrir su potencial y crear un plan de transformación personalizado. Al abrirse a las infinitas posibilidades de lo que realmente podemos ser, confiando en nosotros mismos, activamos esa conexión de atracción con el universo; es en ese momento cuando comenzamos a brillar.

La clave está en mantener el corazón abierto y la mente receptiva, permitiendo que la energía positiva fluya a través de nosotros y se manifieste en cada aspecto de nuestra vida.

Las y los invito a ser parte de esta comunidad. Juntos podemos compartir nuestras experiencias, apoyarnos mutuamente y crecer en este hermoso viaje de autodescubrimiento.

¡Bienvenidos a Alemaral Terapias!